Antes de 1959 en Cuba existían pequeñas Estaciones Experimentales que eran propiedad de grandes Compañías Azucareras, las que avizoraban la creciente necesidad de una mejora tecnológica del cultivo de la caña de azúcar, así, fueron creándose las estaciones privadas de los antiguos centrales Preston (Mayarí, Holguín) y Jaronú (Esmeralda, Camagüey) y se mantuvo la estación estatal experimental de Jovellanos (Matanzas) fundada en 1947.
Después del triunfo de la Revolución se comienzan a organizar las investigaciones de la caña de azúcar. En octubre de 1961 el Comandante Ernesto Che Guevara designa a Francisco Díaz Barreiro para constituir un centro de investigaciones de la caña de azúcar, que resultó de la agrupación de las estaciones antes mencionadas, surgiendo la Organización para el Mejoramiento de la Producción Azucarera (OMPA), de la cual fue su Director Ejecutivo. A partir de ese momento se adoptaron las Estaciones Experimentales de la Caña de Azúcar. La OMPA funcionó hasta diciembre de 1963, año en que su dirección pasó al Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA).
A fines de 1964, y atendiendo a la recomendación del Comandante Fidel Castro, expresada en su discurso de clausura del Primer Foro Nacional Azucarero, estas estaciones pasaron a la Academia de Ciencias de Cuba, fundándose el Instituto de Investigaciones de la Caña de Azúcar (INICA), conformado por la Estación de Jovellanos (Matanzas), y las nuevas estaciones experimentales de Guaro (Holguín), Jagüeyal (Ciego de Ávila) y la de Cuarentena en la Isla de la Juventud, cuya Sede Central radicó en Ciudad de la Habana. En 1966, investigadores del instituto visitaron la Academia de Ciencias Agrícolas V. I. Lenin y el Ministerio de Agricultura de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), para analizar la conveniencia de un convenio de colaboración científica, que contemplase el envío a Cuba de especialistas y la posible donación de equipos e instrumental de laboratorio hacia nuestro país. El referido convenio fue firmado a finales del referido año, en cumplimiento del cual, en mayo de 1967 llegaron a la isla los primeros 15 especialistas, que durante más de 2 años participaron activamente en la formación de los investigadores y se recibió una donación de 20 000 rublos en materiales de laboratorio.
A fines de 1965 se realizó la selección de los primeros 15 graduados del Instituto Tecnológico de la Caña de Azúcar “Álvaro Reinoso”, que fueron ubicados en las Estaciones Experimentales de Jovellanos y Guaro, y se les estimuló a continuar sus estudios superiores en la Universidad de Las Villas. Así mismo, la siguiente graduación de 20 jóvenes, fue ubicada con fines de superación profesional, para trabajar junto con los especialistas soviéticos, lo cual permitió disponer de cuadros altamente calificados en los años posteriores.
En 1972 se crean las Estaciones Experimentales de La Habana y Camagüey, dentro del INICA. A principios de la década del sesenta, la Universidad de la Habana participa activamente en las investigaciones cañeras. En esta etapa se crean Estaciones en Bainoa y Bauta, en la provincia de La Habana. Un rol similar juega la Universidad Central de Las Villas, con la creación de Estaciones en Jagua, Remedios y Santa Isabel de las Lajas en Villa Clara.
Otros centros del país se han destacado en las investigaciones cañeras, entre ellos, el Instituto de Ciencias Agrícolas (INCA), el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC) y el Centro Nacional de Salud Agropecuaria (CENSA) del Ministerio de Educación Superior y los Institutos de Suelos y Sanidad Vegetal del Ministerio de la Agricultura.
A partir de 1980 ocurren tres hechos importantes en las investigaciones cañeras en Cuba:
• El INICA integra el Ministerio del Azúcar (MINAZ).
• Se crea la Red Geográfica Experimental más grande del país, con 13 Estaciones Provinciales de Investigaciones de la Caña de Azúcar (EPICA) en las Provincias de Sancti Spíritus y Cienfuegos (1982), Guantánamo y Las Tunas (1983), Santiago de Cuba, Granma, Pinar del Río y Villa Clara (1984). Además, se cuenta con una Estación de Cuarentena en la Isla de la Juventud, una de Mecanización Agrícola en Quivicán, y otra de Riego y Drenaje en Bauta, las 2 últimas en La Habana.

El INICA para el desarrollo de sus investigaciones contaba en aquel momento con una red de 63 bloques experimentales, ubicados en los Complejos Agroindustriales (CAI) del país, 12 Bancos de Semilla Básica (BSB) y 6 lotes de hibridación, lo que permitió desarrollar el trabajo de mejoramiento genético bajo disímiles condiciones edafoclimáticas.
La creación del Programa Integral de Investigaciones Agrícolas de la Caña de Azúcar en Cuba, aglutinó todos los esfuerzos que se venían desarrollando en esta actividad por diferentes centros, permitiendo una organización que posibilitara el chequeo y apoyo de dicho Programa por la Dirección del MINAZ y el país.
Actualmente las investigaciones cañeras que se realizan en Cuba, abarcan todas las esferas de trabajo agrícola, además de incorporar el trabajo directo con los productores en la base a través de la Extensión Agrícola y los Servicios Científico-Técnicos, es decir, los resultados de las investigaciones y de transferencia de Tecnología son llevados a la práctica hasta su total introducción y generalización.
Las características organizacionales, de los principales procesos que se ejecutan se encuentran fundamentalmente en Investigación y Desarrollo, Extensión y Servicios Científico Técnicos y en las provincias en los programas de Manejo Agronómico, Ciencia y Técnica y Matemática, donde se realizan investigaciones con carácter tecnológico, es decir, todas las actividades de fitotecnia de la caña de azúcar en su fase agrícola, suelo y agroquímica, mecanización, riego y drenaje, matemática, control integral de malezas, agricultura de precisión y ordenamiento territorial.
En el área de Fitomejoramiento se ejecutan trabajos de mejoramiento genético de la caña y protección de plantas. El mejoramiento genético del cultivo es considerado la principal actividad del Instituto, pues esta esfera de trabajo científico se encarga de la obtención de variedades de caña de azúcar, productivas y resistentes a plagas y enfermedades, así como adaptadas a diferentes condiciones de suelo y clima. Estas variedades de caña se obtienen por vía tradicional o mediante estudios biotecnológicos utilizando la Biología Molecular como soporte. Las investigaciones relacionadas con la protección de plantas abarcan estudios de Fitopatología y Entomología, enfatizando en los controles biológicos de plagas dañinas.
El INICA cuenta con un potencial científico integrado por:

Composición Cantidad
Total de trabajadores 966
Graduados Universitarios 371
Doctores 49
Máster 115
Vinculados a la investigación 169
Con categoría científica 148

Reconocimientos y premios alcanzados.

El Instituto ha recibido innumerables reconocimientos y premios entre los que se destacan:
La agencia de ciencia y tecnología del CITMA le otorgó un Diploma en el 2000 al SERFE, por la implementación de una nueva tecnología para la aplicación de fertilizantes en la caña de azúcar, seleccionado Premio Nacional de Innovación Tecnológica. En el 2005 y 2006 el premio MINAZ, a mejor instituto. Los años 2006 y 2007 la Comisión Provincial Forum de Ciencia y Técnica Ciudad de La Habana, le otorga un reconocimiento al INICA por su aporte destacado en la lucha por la eficiencia y la obtención de importantes resultados en el desarrollo socioeconómico de la capital durante el desarrollo de los XV y XVI Forum de Ciencia y Técnica. También en el 2007 la Comisión Nacional del Forum de Ciencia y Técnica, le otorga un Reconocimiento al INICA, por ser el Centro más destacado. En el 2008 de nuevo se le confirió el premio MINAZ por haber sido seleccionado como Mejor Instituto y la presentación del documento “El ciclo cerrado de las Investigaciones e Innovaciones” por Ignacio Santana Aguilar y otros colaboradores de la institución.