El uso de drones y otros medios satelitales y de las nuevas tecnologías de la información para identificar plagas, constituyen aplicaciones de la agricultura de precisión en campos cañeros cubanos. También el empleo incipiente de esa técnica está presente en varias unidades en la determinación de la humedad de los suelos, la explotación de la maquinaria, el riego y otras actividades, según explica Federico Sulroca, especialista del Instituto Nacional de Investigaciones de la Caña de Azúcar (INICA).

El experto refiere en varios estudios y experiencias realizadas, los resultados desde el 2009 del empleo de esa tecnología en la unidad empresarial de base (UEB) Jesús Rabí, en Matanzas, a unos 140 kilómetros al Este de la capital, entre ellos la identificación de violaciones técnicas de los operadores de equipos.

Otros logros los constituyen la evaluación- mediante datos obtenidos por sensores-, de los índices de explotación y principales deficiencias de la maquinaria agrícola en la zafra y en labores de atención agrícola, así como la determinación del potencial azucarero.

Asimismo, destaca el diseño de un sistema de control del combustible muy efectivo a partir de los datos reportados por equipos, y de variedades de caña sometidas a la molienda diariamente durante la zafra. Así, de 2009 a 2018 se ahorraron más de 588 mil litros de combustibles en las cosechas de caña efectuadas en la UEB, gracias al empleo de Sistemas de Posicionamiento Global (GPS) y otras técnicas de punta, empleadas por la agricultura de precisión.

De acuerdo con el experto del INICA (perteneciente al Grupo Azucarero Azcuba)-, los objetivos de las investigaciones en el ‘Jesús Rabí’ se enfocaron a contribuir al mejoramiento de la producción cañera, a través de un nuevo sistema de gestión empresarial, utilizando esa entidad como referencia para la extensión progresiva de sus logros a otras empresas.

Esto último, a partir de la introducción de tecnologías de punta en la agricultura y un proceso paulatino de perfeccionamiento de la gestión, con la modernización de los medios de producción y la capacitación de los recursos humanos hasta alcanzar una Agricultura de Precisión.

De acuerdo con las experiencias realizadas, tal tipo de agricultura puede desempeñar un papel esencial en el incremento de la germinación y población de los campos, acrecentar el riego, mejorar las condiciones de drenaje (hay en la rama más de 300 mil hectáreas afectadas), y aumentar la preparación de suelo y la siembra mecanizada. Según el especialista, la introducción de esta tecnología facilitaría la disminución de la fuerza de trabajo en el sector, principalmente agrícola, ante la amenaza que experimenta el país de disminución de la población económicamente activa a partir del 2020.

Luego de un llamado gubernamental a impulsar los proyectos de agricultura de precisión existentes en el país, opera un grupo de trabajo encabezado por el Ministerio de Agricultura, y del que forman parte Azcuba y el Inica, con más de 10 políticas que definen el desarrollo e implementación de esa tecnología.

 

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